Como boricua, orgulloso de mi isla, me duele mucho como Puerto Rico se muere lentamente. Tan lentamente que cada día que pasa nos asombramos de los horrendos crímenes que estan pasando pero realmente hace años se viene cultivando una sociedad falta de la obediencia a Dios.
¿ Qué realmente estamos haciendo ? ¿ Cuáles son las alternativas ó las soluciones que estamos considerando los que creemos en el poder del creador del universo, Dios?
Aveces me parece que mientras más violenta sea la muerte, el reto para los criminales es hacerlo peor, más cruel ó que la persona sufra mas.
El esposo que le cayó a batazos a su esposa, tal vez ya libre en la sociedad? El hombre que sin piedad prende en fuego a toda su familia y una de las que quema es a su madre?
O simplemete por doscientos dolares los familiares de un hombre le cortan la cabeza como si nada por drogas?
Me siento y pienso, las leyes deben ser evaluadas. Los que se suponen que legislen ésta isla toman una increibles y equivocadas decisiones. Desde un caso de pensión hasta un caso de asesinato las decisiones son tan erradas que en cualquiera de los dos casos pueden terminar en tragedias.
Y ahora analizando las familias. La mayoría de las veces se lamentan por lo que no hicieron a tiempo por sus hijos. Permiten que el padre ó la madre pierdan total control de los hijos. Desde una madre que su hijo es un excelnte estudiante pero le permite las mismas malascrianzas que un niño problemático. Al final, cualquiera de los dos niños esta expuesto a crecer y convertirse en un criminal si no se corrige a tiempo.
Cuando entrevistan a los involucrados en alguna tragedia uno los escucha hablando como si fueran unos seguidores de Dios rindiendole obediencia día tras día a Su palabra. Pero al final de la entrevista hablan de las buenas vibras y de cosas tan extrañas que uno llega a la conclusión de que en esas cabezas reina un desorden mental que valga la redundancia estan fuera de orden.
Todo ésto me hace pensar que si no se comienza a educar a los hijos, a los niños en la escuela y a los padres estaremos viendo peores cosas mientras más transcurren los años.
Un crimen puede ocurrir en cualquier lugar donde hayan humanos, así que irse de Puerto Rico no es una solución. Dudo mucho que la silla eléctrica sea una solución inteligente, lo que logrará es que los criminales planifiquen mejor sus fechorias para no ser atrapados.
La solución está en unirnos como pueblo y aprender que si vivimos bajo el amor de Dios, el ser humano aprenderá a valorizar una vida, un ser humano, un niño, un hijo. Es inminente orar por Puerto Rico pero es necesario que comencemos a amarnos aunque no seamos de una misma sangre humana. Realmente debemos compreder que nos une la sangre de Cristo.
Dios bendiga mi isla Puerto Rico